Iglesia y Sociedad

La utopía de las Islas del Sol

22 Abr , 2016  

Esta entrada ha sido leída 1259veces

Copernic_solar_system,_Cellarius_(1646)

El Dr. Matías Sebastián Fernández Robbio, filósofo argentino graduado en la Universidad Nacional de Cuyo (Mendoza, Argentina), publicó en 2010 una traducción del texto de “La travesía de Yambulo por las Islas del Sol”, acompañada de introducción y notas. El texto, como bien se sabe, es uno de los relatos que Diódoro Sículo (90 a.C. – 20 d.C.) incluye en su Biblioteca Histórica que, desafortunadamente incompleta, ha llegado hasta nosotros. Ya Ernst Bloch se refería a este texto como “una festividad comunista y colectiva”.

 

La utopía de la Isla del Sol es la última de las utopías de la Antigüedad. El teólogo español Juan José Tamayo se refiere a ella diciendo que “diseña un estilo de vida sin propiedad privada ni división del trabajo, sin esclavos ni señores, sin formas económicas específicas ni para el trabajo agrícola ni para la familia” (Agenda Latinoamericana 9.90).

 

Siempre he tenido curiosidad por la narrativa utópica de todos los tiempos. Me parece un elemento esencial del desarrollo civilizatorio esta capacidad humana de crear mundos que sirvan de brújula en el esfuerzo por hacer un planeta más habitable y más digno para todas y todos, según las creencias de las distintas épocas, sean los relatos de la antigüedad griega o la utopía de la naciente iglesia de Jerusalén (Hech 2,42-47; 4,32-35), como la Era del Espíritu del fraile medieval Joaquín de Fiore, o la Utopía de Tomás Moro, o la Ciudad del Sol de Tomassio Campanella. Me interesa también, desde luego, fuera de la narrativa, las distintas experiencias de socialismo utópico como las cooperativas agrícolas de Tomás Owen en Indiana, o la República igualitaria de Icaria de Etienne Cabet en Illinois o los primeros kibbutzes establecidos en Israel. A todas estas narraciones y experiencias de Occidente, habría que añadir las utopías propias de los pueblos originarios, como el mito de La Tierra sin Males.

 

Así que ha sido grato para mí encontrarme con esta traducción al castellano del texto de Yambulo que hoy quiero compartir con quienes suelen acercarse a esta columna. Creo que estos textos antiguos siguen cuestionando nuestro actual sistema basado en la exclusión y la inequidad, la propiedad privada y la indiferencia, la uniformidad familiar y las desigualdades sociales. Les dejo, pues, con el texto de Yambulo. Que lo disfruten.

 

[II.55.1] Intentaremos contar concisamente acerca de la isla que fue descubierta en el océano hacia el sur y de los relatos extraordinarios que se cuentan acerca de ella, exponiendo previamente con precisión las causas de su descubrimiento.

[2.] Desde niño, Yambulo había estado arduamente interesado en la educación pero, después de la muerte de su padre que era comerciante, también él se había entregado al comercio. Viajando a través de Arabia hacia la zona de las especias, él y sus compañeros de viaje fueron atacados a la vez por unos piratas. Entonces, primero, él y uno de sus compañeros fueron elegidos como negociadores pero luego él y su compañero, después de ser tomados como botín por algunos etíopes, fueron llevados a la costa de Etiopía.

[3.] Los piratas los capturaron por ser de otra raza para un rito de purificación de su país. Los etíopes que habitaban allí tenían una costumbre ordenada por los oráculos de los dioses que había sido transmitida desde tiempos antiguos a través de veinte generaciones, es decir, seiscientos años, siendo la generación contada como treinta años. Después de que el rito fue realizado, había un bote preparado por ellos para los dos hombres proporcionado para su altura, resistente para soportar las tormentas en el mar y capaz de ser comandado fácilmente por dos hombres. Cuando hubieron colocado en él alimento suficiente para los dos hombres por seis meses y hubieron embarcado a los varones, les ordenaron que zarparan a alta mar en concordancia con el oráculo. [4.] Los exhortaron a navegar hacia el sur hasta llegar a una isla feliz y a hombres honrados para vivir felizmente junto a ellos. Les dijeron que del mismo modo también el pueblo de ellos, por un lado, gozaría de una paz de seiscientos años y una vida feliz en todo aspecto si los hombres enviados llegaren sanos y salvos, pero si, por el otro, atemorizados por la extensión del mar condujeren la nave de vuelta, caerían sobre ellos los mayores suplicios por impíos y corruptores de todo el pueblo. [5.] Dicen que los etíopes convocaron una gran asamblea junto al mar y, después de realizar espléndidos sacrificios, coronaron a los hombres que buscarían la isla y llevarían a cabo la purificación del pueblo, y los despidieron.

Después de navegar por el amplio mar y de ser azotados por tormentas durante cuatro meses, fueron llevados a la isla que les había sido anunciada, que era de forma redonda y tenía un perímetro de casi cinco mil estadios. [56.1.] En seguida, cuando ellos se estaban aproximando a la isla, algunos de los habitantes salieron a su encuentro para llevar la nave a tierra. Los que por toda la isla salieron a recibirlos se maravillaron de la travesía de los extranjeros, y los trataron honorablemente y les ofrecieron los bienes de su país.

[2.] Los habitantes de la isla son muy diferentes de los habitantes de nuestra tierra en las características de sus cuerpos y en sus costumbres. En efecto, por un lado, todos son casi iguales entre sí en lo que respecta a las figuras de sus cuerpos y superan los cuatro antebrazos de altura pero, por el otro, los huesos de sus cuerpos son flexibles en alguna medida y vuelven de nuevo a su antiguo estado de modo semejante a los músculos. [3.] En lo que respecta a sus cuerpos, son excesivamente suaves y mucho más vigorosos que los nuestros. En efecto, cuando ellos toman algo con sus manos, nadie puede quitarles lo que han agarrado con sus dedos. No tienen absolutamente ningún pelo en ninguna parte del cuerpo excepto en la cabeza, las cejas y las pestañas y también en la barbilla pero las otras partes del cuerpo son tan suaves que no les aparece ni el más suave vello. [4.] También se distinguen por su belleza y la silueta de su cuerpo es armoniosa. Además, las aberturas de sus orejas son mucho más espaciosas que las nuestras y les han crecido algo así como unas epiglotis en ellas.

[5.] Con respecto a su lengua, también tienen algo peculiar con lo que han nacido naturalmente pero que han empleado con creatividad: ellos tienen una lengua doble en alguna medida que ellos subdividen hacia el interior para que sea doble hasta la raíz. [6.] Por eso, ellos son muy hábiles y con sus voces no sólo imitan todas las lenguas humanas articuladas sino también la variedad de tonos de las aves y pronuncian absolutamente cada sonido particular. Lo más extraordinario de todo es que conversan perfectamente al mismo tiempo con dos personas con las que se encuentren por casualidad respondiendo y conversando con familiaridad sobre las circunstancias puestas en cuestión. Pues con una parte pueden hablarle a una persona y con la otra pueden hablarle del mismo modo a otra persona.

[7.] En su país, el aire es muy templado, pues ellos habitan en el Ecuador, y no les importunan ni el calor ni el frío. Además, en su región, la estación de los frutos cuenta con plenitud de fuerzas durante todo el año, como también afirma el poeta:

Pera sobre pera madura y manzana, sobre manzana,

también sobre racimo de uvas, racimo de uvas e higo, sobre higo.

En su región, el día es totalmente igual a la noche y al mediodía en su región no hay ninguna sombra porque el sol está en el cénit.

[57.1.] Viven en familias y comunidades que no reúnen más que cuatrocientos miembros; y pasan la vida en las praderas pues su tierra tiene muchas cosas para su sostén. En efecto, por la excelencia de la isla y por la bien templada temperatura del aire, se producen espontáneamente más alimentos que los necesarios. [2.] En su región, crece en gran cantidad una caña que produce un fruto abundante parecido a las arvejas blancas. Después de recogerlo, lo remojan en agua caliente hasta que consiguen un tamaño como el de un huevo de paloma; entonces, aplastándolo y frotándolo diestramente con las manos moldean panes que comen después de haberlos cocido y que son excepcionales por su dulzura.

[3.] También hay fuentes de agua abundantes: unas, las de aguas calientes, son convenientes para los baños y para eliminar la fatiga y, las otras, las frías, son excepcionales por su dulzura y contribuyen a mantener la salud.

En su región, conocen todo tipo de aprendizajes, y principalmente la astronomía. [4.] Ellos usan letras que, por la capacidad de sus significantes, son veintiocho en número pero, en caracteres, son siete, cada una de las cuales cambia de forma cuatro veces. No escriben las líneas horizontalmente, como nosotros, sino que las escriben desde arriba hacia abajo en vertical.

Estos hombres son longevos en extremo pues viven hasta casi ciento cincuenta años y están sanos la mayor parte del tiempo. [5.] Al que ha sido lisiado o, en general, tiene alguna discapacidad en su cuerpo lo obligan a que se aparte a sí mismo de la vida según una ley severa. Ellos tienen prescrito por ley vivir hasta unos años determinados y, al cumplir esa edad, pasar voluntariamente por una muerte extraña. En efecto, en su región, crece una planta de naturaleza peculiar sobre la que, cuando alguien se recuesta, muere imperceptible y agradablemente sumergiéndose en un sueño.

[58.1.] Con las mujeres no se casan sino que las tienen en común y a los hijos que les nacen, los crían en común y los aman por igual. Mientras son niños, las nodrizas intercambian a los recién nacidos a menudo para que las madres no reconozcan a los propios. Por ello, al no haber ninguna distinción entre ellos, pasan la vida sin facciones políticas y reconociendo el valor de la concordia.

[2.] En su región, también hay animales pequeños en cuanto a su tamaño pero extraordinarios en lo que respecta a la naturaleza de su cuerpo y al poder de su sangre. Ellos son de forma redonda y parecidos a las tortugas pero cruzados por dos líneas amarillas en su superficie y en cada extremo tienen un ojo y una boca. [3.] Por eso, a pesar de ver con cuatro ojos y de valerse de la misma cantidad de bocas, conducen los alimentos a un solo esófago y, al ser tragado a través de este, todo confluye en un único estómago. Del mismo modo, los órganos y todas las otras partes internas son únicos. Hay muchos pies situados en círculo en la base de su circunferencia y por medio de ellos puede moverse hacia el lugar que quiera. [4.] La sangre de este animal tiene una capacidad asombrosa: une al instante toda parte animada del cuerpo que haya sido seccionada; incluso si por casualidad se hablara de una mano que hubiera sido cortada o algo similar, por medio de esta sangre se uniría si el corte fuera reciente, y así también las otras partes del cuerpo que no ocupan los espacios principales ni mantienen la vida.

[5.] Cada una de las comunidades cría un ave bien grande y peculiar por naturaleza y con ella prueban qué disposición de ánimo tienen los niños recién nacidos. En efecto, los suben sobre los animales y, por medio del vuelo de éstos, crían a los que resisten el viaje a través del aire pero a los que se han mareado y se han asustado los abandonan porque no les parece que vayan a vivir mucho tiempo ni puedan dar otras muestras dignas de coraje. [6.] El más anciano de cada grupo ostenta siempre la autoridad como un rey y todos lo obedecen. Cada vez que el primero que ha cumplido ciento cincuenta años se quita la vida, en concordancia con la ley, el más anciano después de él hereda la autoridad.

[7.] El mar que está alrededor de la isla, de fuertes corrientes y productor de grandes flujos y reflujos de la marea, se ha vuelto dulce al gusto. De nuestras estrellas, ni las Osas ni muchas otras aparecen en general. Siete eran estas islas casi iguales en tamaño, separadas por la misma distancia entre sí, y todas ordenadas por las mismas costumbres y leyes.

[59.1.] A pesar de que todos los habitantes de estas islas tienen abundantes provisiones espontáneas de todo, aun así no disfrutan de sus placeres sin medida sino que persiguen la sencillez y comen el alimento suficiente. Preparan carne y todas las otras cosas asadas y hervidas en agua pero ignoran completamente todas las otras salsas preparadas con ingenio por los cocineros y la variedad de los condimentos.

[2.] Veneran como a dioses a lo que rodea todas las cosas, al sol y a todos los cuerpos celestes en general. Además de pescar de varias maneras una gran cantidad de peces de toda clase, también cazan una cantidad no pequeña de aves.

[3.] Entre ellos, ha brotado una gran cantidad de frutales silvestres y crecen olivos y vides de los cuales elaboran abundante aceite de oliva y vino. Las serpientes, excepcionales por su gran tamaño pero inofensivas para los hombres, tienen carne comestible y distinguida por su dulzura.

[4.] Elaboran sus vestidos de ciertas cañas que contienen en el medio una pelusa brillante y suave que recolectan y mezclan con ostras marinas molidas para producir asombrosos vestidos de color púrpura. Las naturalezas de los animales son extrañas e increíbles por lo extraordinario.

[5.] Entre ellos, todas las cosas referidas a su dieta tienen un orden determinado pues no todos comen los alimentos al mismo tiempo ni comen los mismos. Han dispuesto que en ciertos días determinados se nutran una vez de pescado, una vez de aves de corral, hay veces en las que se alimentan de animales terrestres y algunas veces de aceitunas y de las cosas sencillas que se comen con pan.

[6.] Ellos se ayudan unos a los otros alternativamente, unos pescan, unos se dedican a los oficios, otros se ocupan en otras actividades útiles, y unos prestan servicios públicos por períodos cíclicos, con excepción de los que ya han envejecido.

[7.] Entre ellos, en las fiestas y los banquetes, se conversa y se cantan himnos y encomios a los dioses, pero especialmente al Sol, cuyo nombre han tomado las islas y ellos mismos.

[8.] Sepultan a los muertos cuando se produce el reflujo enterrándolos en la arena de modo que durante la pleamar el sitio sea cubierto con arena.

Dicen que las cañas de las que se produce el fruto de su alimentación, que tienen un palmo de ancho, aumentan su grosor a medida que la luna se llena y disminuyen de nuevo proporcionalmente a medida que ésta mengua.

[9.] El agua dulce y saludable de las fuentes calientes conserva su calor y nunca se enfría a menos que sea mezclada con agua o vino fríos.

[60.1.] Tras permanecer siete años con ellos, Yambulo y su acompañante fueron expulsados contra su voluntad como si fueran malhechores y hubieran crecido con malas costumbres. Así pues, después de preparar de nuevo su bote, fueron forzados a retirarse y, tras proveerse de alimentos, navegaron durante más de cuatro meses. Embarrancaron en el mar de la India en la arena y lugares pantanosos. [2.] El otro de ellos pereció por el oleaje pero Yambulo, después de aproximarse a una cierta aldea, fue conducido por los nativos hacia su rey en la ciudad de Palibotra, que distaba del mar a un camino de muchos días. [3.] Como al rey le agradaban los griegos y se sentía atraído por su educación, consideró a Yambulo merecedor de una gran bienvenida. Finalmente, con un salvoconducto éste se dirigió primero hacia Persia y por último llegó sano y salvo a Grecia. [4.] Yambulo consideró digno de registrar por escrito estos hechos y le añadió no pocas cosas acerca de la India desconocidas entre los otros hombres. Nosotros, que hemos completado el anuncio expuesto al comienzo del libro, terminaremos aquí este libro.

Esta entrada ha sido leída 1259veces


A %d blogueros les gusta esto: