Iglesia y Sociedad

Pregón Pascual desde Javier Sicilia

25 Abr , 2011  

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¿Cómo cantar resurrección mientras navegamos en ríos de sangre? ¿Cómo gritar esta buena noticia a unos padres que han perdido a su hijo en una balacera? ¿O a la muchacha de Juárez que salió para no volver? ¿O al migrante guatemalteco que fue secuestrado? ¿Con qué palabras, dígame usted, consolar a la chiquilla que perdió al hermano? ¿Quién admirará el póster pegado en la puerta de la alcoba del joven que es hoy un cadáver, tan solo un “daño colateral” para quienes llevan adelante esta guerra de imbéciles? ¿Quién hará sonar esa guitarra llena de pegostes o tamborileará la batería que solía amenazar las tardes de siesta del vecindario?

¡Ay, qué dura la cruz de este país en ruinas! ¡Qué desoladas sus callejuelas! ¡Qué huérfanos sus habitantes!

Por eso en esta pascua, hoy más que nunca, deslizo este susurro a los oídos de Javier Sicilia: ¡Cristo ha resucitado, compañero! La muerte de Juanelo es semilla sembrada, promesa de redención, oportunidad preciosa de reconstruir la casa, milagrosa potencia que ha de desplegar sus alas el ocho de mayo y sus posteriores secuelas.

En este país, mi querido Javier, todos estamos de vuelta: vamos cada cual a su Emaús después de haber renunciado a la esperanza. Mientras atravesamos las ciudades llenas de cadáveres nos decimos unos a otros, como exiliados de nuestro propio sueño, que todo está perdido, que Aquél que colgaba del madero fue vencido por los poderosos, derrotado por los gobiernos corruptos y corruptores, que no hay quien pueda parar este correr de la sangre, que es mejor alejarnos, dejar el país, buscar otros rumbos, que el corazón de la patria está irremediablemente podrido…

Pero el Resucitado sale hoy al encuentro de los que caminan huérfanos de esperanza. Sale a encontrarte en Cuernavaca, a ti que convocaste a devolverle la dignidad a nuestra patria. Sale a acompañar a los migrantes centroamericanos, y sube con ellos al tren de la muerte en Tenosique. El peregrino del Reino pasa por cada pueblo, por cada ranchería, y come en la mesa de quienes apenas si tienen para dos tortillas. El caminante resucitado atraviesa Chiapas y encuentra allí cientos de pies del color de la tierra que construyen y pisan ya nuevos caminos. Y la esperanza comienza a florecer en todos los rincones. Y podemos ver al Maestro, si tenemos los ojos limpios, al lado de las familias de los mineros de Pasta de Conchos, abriendo surcos en paz en Tamaulipas, reconstituyendo el tejido social en Ciudad Juárez.

A la luz de la resurrección, el hartazgo es el inicio de una nueva era. Yo les anuncio, hermanos y hermanas todos, que este país es más grande, infinitamente más grande, que la mezquindad de quienes lo gobiernan. Que la medida de su grandeza no es ese burdo espectáculo al que llaman política, de tan mala manufactura, ni la ostentación obscena de quienes acaparan espectadores ante las pantallas de televisión para monopolizar después gobiernos y prebendas.

No señor. La grandeza de este país, como bien supieron entender los peregrinos de Emaús, se encuentra ahí donde se puede compartir el pan en la mesa de la igualdad, donde se construye una convivencia que reconoce al poder solamente si se identifica con servicio, donde se recrea una iglesia a contracorriente de quienes, con báculo y mitra, pretenden apagar el Espíritu, donde hay un pastor, aunque sea uno solo, que abraza a los desheredados todos con espíritu evangélico y sin prejuicios discriminatorios, donde se construyen alternativas al consumismo depredador que ha devastado el planeta, donde se predica y se practica la igualdad de género, donde el sufrimiento nos ha servido para reconocernos todos igualmente dignos y merecedores de respeto, donde…

Y así, de espaldas a palacios y catedrales (¡qué pena que sea de espaldas a palacios y catedrales!), brotan aquí y allá los renuevos de esta pascua. Llega la hora en que será siempre primavera. ¿Sabían que resurrección viene de levantamiento? Miro ya venir, de todas partes y en todos los horarios, en lenguas y colores múltiples, una avalancha de dignidad y de justicia, de amor y de igualdad, de hermandad y de la otra democracia. Pronto no habrá más periodistas muertos, conductoras hostigadas desde Los Pinos, defensores de derechos humanos desaparecidos. Pronto, ya lo veo venir, correrá un río de vida plena y no de sangre. Y todo eso brotará de un sepulcro vacío, de una pascua perpetua, de una noche como ésta, interminablemente repetida…

Vigilia Pascual
abril de 2011

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3 Responses

  1. Marcelo Euan dice:

    Juani

    La pregunta creo deberia ser mas si soy romano o no, cuando aun mexicano se le pregunta si es americano la respuesta debiera ser of course, claro que si pero no Yanqui, claro que soy catolico pero no romano, mexicano mas bien, aunque el actual papá si ha despertado un poco en mi el respeto a su persona, no como el anterior que el domingo van a beatificar que permitio las atrocidades del padre Maciel entre otras mucha cosas dañinas para la fe.

  2. juani dice:

    Señor Marcelo, siempre me ha quedado la duda sobre la religión que profesa. Me imagino que es cristiano, pero no estoy segura si católico o si de otra denominación. Gracias.

  3. Marcelo Euan dice:

    31:31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.
    31:32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.
    31:33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.
    31:34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.
    31:35 Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre:
    Jeremias 31:31-35

    Suena parecido a lo que comenta el sacerdote lugo al final de su escrito, pero con el enfasis que todo el credito es de Jehova de los ejercitos, es decir Dios es el único capaz y el tiene todo el credito cuando esto este ante nuestros ojos, otra manera de decirlo a el es toda la gloria, cuando veamos el nuevo pacto rigiendo el universo de manera completa.

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