Iglesia y Sociedad

La traición del gobierno en Tenosique

10 Ene , 2012  

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Ya deberíamos estar acostumbrados. Los gobiernos siempre mienten. Su trabajo es mentir. En ocasiones lo hacen “limpiamente”, sin que haya nadie que se dé cuenta hasta muchos años después. En otras ocasiones, construyen alambicadas mentiras, como cuando, argumentado la división de poderes, el gobierno federal traicionó los acuerdos de san Andrés, que había anteriormente firmado, alentando en lo oscurito y no tan oscurito, una iniciativa de ley que constituyó una contra-reforma. A pesar de la bizarra explicación con la que el gobierno federal intentó justificar su perversa actuación, los gobiernos de Zedillo y Fox llevan tatuado en la frente el mote de traidores. Otras veces, como la que ahora nos ocupa, la traición es tan burda que uno no entiende como no se le cae la cara de vergüenza al Secretario de Gobernación y cómo se puede, impunemente, hablar de una “reforma” del irremediablemente corrompido Instituto Nacional de Migración.

La historia es conocida para los pacientes lectores y lectoras de esta columna. El 23 de agosto de 2011 el pueblo guatemalteco Nueva Esperanza fue desalojado por la fuerza del territorio que ocupaban por comandos del Ejército guatemalteco, quienes quemaron las casas, destruyeron las plantaciones y obligaron a cientos de familias a huir para salvar sus vidas. Situados en la franja fronteriza, los pobladores de Nueva Esperanza, expulsados de su tierra, atravesaron la frontera con México y se establecieron en las cercanías del poblado Nuevo Progreso, municipio de Tenosique, a pocos metros de la línea fronteriza.

Expulsados de su país por el Ejército, los pobladores de Nueva Esperanza permanecieron más de dos meses sin ningún tipo de ayuda por parte del gobierno mexicano, que incumplió así los deberes humanitarios a los que está obligado por los convenios internacionales que ha firmado. La única ayuda que los desplazados recibieron fue la que pudo proporcionarles el Centro de Derechos Humanos del Usumacinta y “La 72 Casa – Refugio para personas migrantes”, ambas organizaciones presididas por Fray Tomás González OFM. .

El drama de más de 300 personas, entre las cuales más de un centenar eran niños, niñas y adolescentes, permaneció desconocido para casi todo el país en esa olvidada frontera hasta que una Misión de Observación, en la que participación de más de una decena de organizaciones de la sociedad civil, realizó una visita in situ para constatar y hacer pública la situación de este pueblo desplazado. El informe de la Misión de Observación puede verse en el portal del equipo Indignación (www.indignacion.org.mx). Dicha visita desató una serie de acciones que evidenciaron el incumplimiento de los deberes humanitarios a que estaba obligado el gobierno mexicano e hicieron notoria la falta de voluntad del gobierno guatemalteco para ofrecer una salida negociada a la población desplazada.

En medio de esta especie de limbo, sobreviviendo en muy precarias condiciones, expulsados de su tierra y sin recibir ningún tipo de ayuda de parte del gobierno mexicano, los desplazados iniciaron un proceso de negociación con el gobierno guatemalteco para un eventual retorno a su país en condiciones dignas. Por su parte, las organizaciones civiles se entrevistaron con René Zenteno, subsecretario de Migración, con Salvador Beltrán del Río, Comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM) y con funcionarios de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) para exigir el respeto a los derechos humanos de las personas desplazadas. Apenas el pasado 4 de enero las personas desplazadas hicieron saber formalmente al gobierno mexicano, vía la Secretaría de Gobernación, que no deseaban regresar por el momento a Guatemala, sino que preferían esperar en el lugar donde estaban ubicados los resultados de su proceso de negociación con el gobierno guatemalteco. En dicha reunión, los representantes del gobierno mexicano manifestaron que quedarían a la espera de dichos acuerdos.

De manera sorpresiva, traicionando su palabra, el día 9 de enero de 2012, entre cinco y seis de la mañana, amparados todavía por la semipenumbra del amanecer, elementos de la Policía Federal, Ministerios Públicos de la Federación y Policías Municipales, encabezados por el Subdelegado Regional del INM, llegaron en patrullas y camiones y procedieron a desmantelar con lujo de violencia el campamento de los desplazados. El violento desalojo incluyó la detención de niños y niñas usados como señuelo para que sus padres aceptaran entregarse. Y después dicen que los desalmados son los del otro crimen organizado…

Como resultado de la artera acción del gobierno mexicano, hay 71 personas recluidas en la estación migratoria de Tapachula esperando su deportación, una persona de nacionalidad española cuyo paradero se desconoce, y dos guatemaltecos, detenidos e incomunicados en la Agencia del Ministerio Público Federal de Tenosique, bajo el “delito” de ser considerados líderes de la población desplazada. Y luego dicen que los agentes del orden respetan los derechos humanos…

La versión gubernamental del desalojo “pacífico” se ha hecho pública a través de un periodista, que se ostenta como corresponsal de cinco medios de comunicación, entre ellos el periódico Milenio Tabasco, y que reproduce sin el más mínimo asomo de crítica las razones de quienes perpetraron el desalojo. Esta versión puede verse en jorgerivero.wordpress.com/2012/01/09. Por cierto, el periodista, muy celoso él de la libertad de expresión e información, amenaza desde sus primeros renglones con demandar a quien reproduzca el texto que le fue entregado por quién sabe qué funcionario y que servilmente transcribe.

La versión de las organizaciones de la sociedad civil que, desde la Misión Civil de Observación, han seguido de cerca los procesos de negociación, puede encontrarse en el portal de la red de organismos civiles de derechos humanos Todos los derechos para todas y todos (www.redtdt.org.mx) bajo el rubro de “acciones urgentes”. En ese mismo portal se puede firmar la acción urgente dirigida al Presidente de la República, al Secretario de Gobernación, al presidente de la CNDH y al Comisionado del INM, entre otros funcionarios públicos, exigiendo que se abstengan de repatriar a los desplazados en tanto el proceso de negociación con el gobierno guatemalteco no termine y ofrecer las garantías de un trato digno y respetuoso para la población desplazada.

La traición del gobierno mexicano, que sostiene una posición en las reuniones con las organizaciones civiles y, de manera artera, ejecuta acciones violatorias de los derechos humanos que desdicen los compromisos asumidos, es una muestra más de la calaña de camarilla que nos des-gobierna, una razón más para aumentar el descrédito del proceso electoral que se avecina y un motivo para continuar construyendo, desde abajo, la alternativa que este país necesita para refundarse y reconstruirse.

Colofón: Para mayor abundamiento, reproduzco aquí la carta enviada por Fray Tomás González OFM, testigo de primer orden del forzado desalojo de los desplazados:

Estimadas, estimados…
Un doloroso abrazo…

Estamos llenos de rabia, de coraje, de impotencia… Las y los desplazados que encontramos hoy están llorando…

Les contamos…
Hoy, aproximadamente a las 6 de la mañana llegó la Policía Federal y el INM, eran como 300 elementos, uniformados y vestidos de civil. Iban acompañados de autobuses de transporte y camiones grandes de carga. Uno de los encargados del operativo fue el Subdelegado del INM en Tabasco, Erick Gutiérrez Cosío.

Empezaron a forzarlos para subirlos a los autobuses, a los hombres los sometieron con violencia, otra estrategia fue atrapar a los niños para que sus papás o mamás se entregaran. La Policía Federal cercó la comunidad, muchos escaparon. Esto significa que la Policía Federal incursionó en territorio guatemalteco para «atrapar» a los que escapaban.

Otros elementos, empezaron a destruir las cabañas donde estaban y junto con todas sus pertenencias las subían a los camiones de carga, entre las cosas que subían había maíz y frijol cosechado por la comunidad.

Algunas personas de la comunidad le indicaron a Erick Gutiérrez Cosío, Subdelegado regional en Tabasco, que irían a Tenosique a buscarme, él les dijo que yo los estaba engañando, las personas testimonian que el Subdelegado se reía de ellos, diciendo que el camino estaba bloqueado y no me dejarían pasar.

Antes, dos representantes de la comunidad, venían a verme a Tenosique, pues nos trasladaríamos a El Ceibo hoy por víveres que consiguió la Iglesia de Petén. Antes de llegar a Tenosique la PGR los detuvo y los trasladó a su delegación en Tenosique, donde dice el delegado que estaban en calidad de presentados. Cuando hablamos, nos dijeron que ya habían sido trasladados a la Estación de Migración en Tenosique.

Hay varios diarios al servicio del Estado que están informando que el desalojo fue pacífico y que la gente se entregaba. Esto es mentira. Tenemos los testimonios grabados de las personas y de los que quedaron.

Seguimos en comunicación.
Tomás

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2 Responses

  1. Maru Noguez dice:

    Espero que estemos a tiempo de revertir esta situación. La estoy enviando a mis contactos para firmar la petición…

  2. ¡Ésta es una de las noticias de las que tenemos que enterarnos!
    Por favor, leámosla y compartámosla.

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